Nos han contado miles de cosas sobre el apego.

Y en esta época de la New Age, en la que se supone que tenemos que encontrarnos a nosotros mismos y encontrar la auto-maestría (esa palabra tan espléndida), nos han dicho: “trabájate el desapego”.

DENTRO Y FUERA

Nos encauzan a meternos en nosotros mismos en lugar de mirar para afuera, y eso está genial.

Pero lo que no podemos olvidar, es que nos conocemos a través de nuestras experiencias externas, porque todo lo que sucede “fuera” en nuestra vida, es una proyección de lo que llevamos dentro. Lo que llamamos los espejos.

Y no es, sino a través de ellos, de la comparación con lo que vemos fuera, que podemos conocernos más, saber quienes somos, como nos comportamos en distintos ámbitos…

Aunque es imprescindible meditar y mirarnos hacia dentro. También es urgente, dejar de rechazar lo externo, y ver desde el modo “observador” lo que sucede fuera.

Porque hasta que no dejemos de rechazar cualquiera de las dos, no nos conoceremos bien y no tomamos las riendas de nuestra vida con todo lo que somos.

Hay que saber estar dentro y fuera al mismo tiempo para estar equilibrados, tomar la vía de en medio.

EL DESAPEGO

Así que, en realidad, ¿Qué es todo esto del mirar hacia dentro y el desapego?

“Trabájate el desapego” ¿Cuándo nos has escuchado esa frase? Y, o te la has creído, o te ha creado confusión o te ha sentado mal.

Y, ¿era real? O era una forma de la otra persona de eludir su propia responsabilidad por el miedo a no querer comprometerse en algún tipo de relación. Porque para tener una relación, sea de la índole que sea, hay que comprometerse; solo que no lo pensamos, o no nos damos cuenta de cómo es la relación en sí.

Sobre todo porque no hemos aprendido lo que es la responsabilidad real, sin pesos, ni culpas, ni excusas, solo la responsabilidad de nuestros actos en cada momento.

 

PAPÁ Y MAMÁ

Lo que no te han contado, es que el Apego es necesario. Que nuestra seguridad, cuando somos bebés, surge de la atención continua y amorosa que hemos tenido de nuestros padres. Y cuando no es así, se crean ansiedades profundas e inseguridades, que nos acompañarán toda la vida….

Entonces, cuando comenzamos las relaciones con los demás, las sentimentales, las de amistades… Buscamos en ellos lo que papá y mamá no nos dieron.

Y ahí es donde entramos en bucles infinitos de trabajos con nuestra personalidad, ver de dónde nos viene tal o cual cosa… y comenzamos con las terapias alternativas, porque empezamos a plantearnos el origen de nuestros conflictos.

Pero lo cierto y verdad es que, hubiera sido muy fácil si nuestros padres hubieran sabido esto y además, hubieran podido dárnoslo.

PERCEPCIONES E INTERPRETACIONES

Eso no es ni ha sido así. Hemos de empezar a mirar desde el presente, a nosotros mismos.

Como la vida no es lo que queremos, sino que hemos venido aquí a aprender, es súper importante fortificar nuestra personalidad, nuestra confianza en nosotros mismos, el trabajo con el niño interior, continuamente.

Trabajarnos las heridas del rechazo y el abandono, que son las que se crean cuando falta el apego seguro.

Para que aquellas percepciones de carencia debido a nuestras interpretaciones de pequeños, con el pensamiento mágico, puedan cambiar. Porque si, toda la vida que creamos, gira en torno a la interpretación de las cosas que nos suceden, no a las cosas en sí, sino a como nos afectan por la forma en que las interpretamos con nuestro pensamiento.

Sabiendo esto, ya podemos empezar a hablar de “Tengo una sensación” de que no me miran en este grupo. En lugar de decir: me miran mal, no me están mirando.

Y la frase de “me siento excluido”; es lo que te lleva a saber que es una sensación tuya, en lugar de “me están excluyendo”, “Soy excluido”.

Porque en realidad, todas las situaciones de nuestra vida, las creamos nosotros en base a lo que hemos vivido de pequeños. A nuestras percepciones e interpretaciones en base a conseguir la seguridad que necesitábamos de nuestros padres, porque lo imprescindible para poder sobrevivir es el sentido de pertenencia.

 

¿CÓMO PUEDO AMAR Y SER AMADO SIN SER DEPENDIENTE?

Ahora que sabes de todo esto, te preguntarás: ¿y ahora qué? ¿Cómo salgo de todo esto?

Qué hago con mi inseguridad, que hago con mis miedos. ¿Cómo me puedo comprometer con una relación? ¿Cómo puedo amar y ser amado sin ser dependiente? ¿Sin perderme a mí mismo/a?

Pues paso a paso:

  1. Mirando en que apego te sientes identificado:
  • Evitativo: huye antes de tener ningún tipo de responsabilidad ni compromiso porque le da miedo a sentir, sobre todo porque tiene miedo a que le hagan daño. Aunque también huye antes de que le abandonen o le rechacen.
  • Ansioso: entra en estado de pánico de abandono y rechazo, piensa: no soy suficiente, me van a dejar, ¿le gustará lo que soy y lo que hago? Y piensa cosas que, en realidad, no suceden en un principio, pero con tal miedo, las acaba creando.
  • Ambivalente: una mezcla de los dos anteriores.

Normalmente, un apego ansioso busca a un apego evitativo para que su historia se repita una y otra vez, como un bucle.

Y todos estos crean lo que llamamos la co-dependencia, los estados constantes de víctima y salvador, del que solo podemos salir tomando al adulto.

2. Entrando en alguna sesión del subconsciente para descodificar tu origen más doloroso en cualquiera de estos apegos. Porque no basta solo con saberlo y observar, es importante ir al origen y cambiar la interpretación que le diste de tu percepción pasada. Eso no cambia el hecho, pero si codifica en tu cuerpo una percepción diferente.

3.  Tomar al adulto: es la única fórmula que conozco para romper el triángulo dramático de Karpman: víctima-salvador-perseguidor, que aumentan estos apegos y te hacen estar en bucle continuo. Además te lleva a tomar la responsabilidad de tu vida, y desde ahí tu propia fuerza de vida dejando de “acusar” a tus padres u otros seres de tus desgracias (víctima).

Ahora eres quien eres en este presente, eres adulto/a o eso crees y es hora de dejar atrás el pasado para que tu vida vaya a donde tenga que ir y puedas cumplir tu misión de vida.

Os recomiendo una breve explicación en mi videoTomar la fuerza de tu vida volviendo al orden natural”, para entender esto en mayor profundidad.

 

¿POR QUÉ ES NECESARIO EL APEGO?

Entonces, ¿por qué es necesario el apego?

Porque el apego que no estás viendo es el “Apego Seguro”. El que necesita todo bebé para pertenecer al clan, porque ese estado de pertenencia es el que le ayuda a sobrevivir, porque es una necesidad biológica básica, tanto como comer y dormir; las caricias, entendidas como señal de reconocimiento de que estoy vivo.

Te recomiendo mis artículos sobre ellas para profundizar más.

Y porque como seres humanos, sintientes, en que todo para a través de nuestro cuerpo físico, hemos venido a aprender y sentir a través de nuestras relaciones con los demás, y es imposible tener cualquier tipo de relación sin apegos.

Eso son engaños y mentiras del subconsciente. Investiga un poco dentro de ti y te darás cuenta.

Pero lo que sí es real, sano, amoroso y necesario, es el Apego seguro: poderte relacionar con una persona de igual a igual.

  • Sentirte comprendido/a sin ningún tipo de manipulación ni intentar manipular al otro.
  • Sentirte reconocido/a y valorado/a por otra persona que ve tanto tus dones como tus defectos, y a pesar de ellos, sentir su amor hacia ti con reciprocidad.
  • Poder mostrarte vulnerable ante tus miedos y conflictos para poder trascenderlos y evolucionar como ser humano, porque es lo que sucede cuando te abres a tu vulnerabilidad.
  • Caminar acompañado/a, caminando de la mano con amigos/as y compañeros/as de viaje que te aceptan tal y como eres. Además de nuestro propio camino solos, porque el camino es dentro y fuera siempre.

Todo esto es muy necesario para el ser humano y genera seguridad. Ese es el apego seguro, el que se siente desde el agradecimiento. El agradecimiento al otro por estar ahí, por existir, por mirarme y verme. Porque esto es lo que hace que se mueva el corazón y siga latiendo dentro de nosotros con amor, motivación y felicidad.

¿Quieres más?

Busca tu apego seguro dentro de ti, hay una hermoso camino que te lleva a él…

Carol Rodríguez